Versículo del día

miércoles, 27 de abril de 2016

Hebreos 7:20-28

Hebreos 7:20-28



JESÚS – SACERDOTE ETERNO


A. INTRODUCCIÓN.

Hemos visto que el oficio de sacerdote era de suma importancia tanto en tiempos del Antiguo Testamento, como en el Nuevo. La Biblia habla de sacerdotes paganos y de sacerdotes dedicados a Dios. Entre los sacerdotes levíticos, había buenos y malos, rectos y torcidos, piadosos e impíos, valientes y cobardes, santos e impuros. La ley de Moisés no enumera calificaciones morales para los sacerdotes. Si los descendientes de Aarón llenaban los requisitos físicos y ceremoniales, podían servir como sacerdotes de Dios.

Los sacerdotes levíticos a veces cumplían bien sus deberes, y otras veces fallaban. En los tiempos del Nuevo Testamento, gran número de los sacerdotes se habían apartado de Dios. Las ceremonias y los rituales establecidos por la ley para ellos eran vacíos. Habían perdido su significado, porque ellos no tenían una relación personal con el Dios que servían. En vez de ayudar al pueblo a acercarse a Dios, los principales sacerdotes tenían un negocio sucio en el templo en el cual engañaban a los que venían para ofrecer sacrificios. Por envidia e incredulidad entregaron a Jesús a la muerte. Aunque después de la resurrección del Señor muchos de ellos creyeron y fueron salvos, el sacerdocio corrupto ya estaba a punto de desaparecer.

En el libro de Hebreos tenemos el maravilloso plan de Dios con relación al sacerdocio. Necesitamos un sacerdote, porque somos pecadores, pero el sacerdocio levítico estaba lleno de corrupción, y había perdido su autoridad moral para servir delante de Dios y del pueblo. ¿Cómo solucionar el problema? Dios instituyó un nuevo sacerdocio bajo el orden de Melquisedec. Hemos visto que el gran sumo sacerdote bajo el nuevo orden es nuestro Salvador Jesucristo. Hoy veremos más acerca de su maravilloso ministerio a nuestro favor.

B.     JESUS ES SACERDOTE POR JURAMENTO DIVINO. Hebreos 7:20-22.

  1. El juramento de Dios. Hebreos 7:20-21.
Y esto no fue hecho sin juramento; porque los otros ciertamente sin juramento fueron hechos sacerdotes; pero éste, con el juramento del que le dijo: Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

Dios instituyó el sacerdocio levítico, pero no con juramento. Simplemente nombró a Aarón y a sus descendientes para tomar este cargo (Éxodo 28:1). Con relación a Jesús, en cambio, Dios lo estableció como sacerdote para siempre con juramento.

Cuando dice que “juró el Señor, y no se arrepentirá” quiere decir que no cambiará de opinión, ni anulará lo establecido. Dios anuló el sacerdocio levítico, porque ya había cumplido su función. Los hijos de Aarón tuvieron que ofrecer los sacrificios en el templo hasta que hubiera llegado el sacrificio perfecto. Una vez presentado el sacrificio definitivo por el pecado, ya no se necesitaba más el sacerdocio levítico. Es interesante que los sacerdotes levitas eran los que entregaron a Jesús a la muerte. Cumplieron su última función sacrificando al Cordero de Dios sobre el altar de la cruz.

Dios anuló el sacerdocio levítico cuando ya había cumplido su propósito, pero nunca anulará el sacerdocio de Jesucristo. Jesús seguirá siendo nuestro representante durante toda la eternidad.

  1. El resultado del juramento.  Hebreos 7:22.
Por tanto, Jesús es hecho fiador de un mejor pacto.

Un fiador garantiza que los términos de un acuerdo o pacto se llevan a cabo. En Colombia las casas de arriendo por lo general exigen un fiador para asegurar el pago de arriendo si el arrendatario no puede corresponder.

En la Biblia, Judá sirvió de fiador por su hermano Benjamín delante de su padre. Prometió que daría su vida si fuera necesario para que Benjamín regresara sano y salvo al campamento (Génesis 43:1-14). El apóstol Pablo sirvió de fiador por el esclavo Onésimo delante de Filemón. Prometió pagar la deuda de Onésimo con su amo (Filemón :18-19).

Los sacerdotes levitas eran fiadores de la ley de Moisés, porque ellos estaban encargados de hacer que sus ceremonias y rituales se llevaran a cabo. Ellos fallaron como fiadores porque en primer lugar, eran pecadores, y ofendían ellos mismos a Dios. En segundo lugar, su fianza era de corto plazo porque con la muerte dejaban de ser ministros del pacto. Además de todo esto, el pacto que mediaban ellos era imperfecto. No podía cambiar el pecaminoso corazón, ni podía limpiar la conciencia del pecador. Se basaba en la sangre de animales, la cual no podía limpiar el pecado.

Jesús, en cambio, es fiador perfecto de un pacto perfecto.
•   Jesús es santo y puro. No hay mancha ni pecado en él. Por eso agrada totalmente a Dios Padre. Cumple a favor nuestro toda la ley divina. Lo que no podemos hacer, Jesús hace por nosotros.
•   Jesús venció la muerte y no volverá a morir, de modo que puede ser fiador eterno del nuevo pacto entre Dios y la humanidad.
•   El nuevo pacto que Jesús administra se basa en el sacrificio perfecto de sí mismo a Dios. Su sangre quita para siempre el pecado del corazón arrepentido.
•   Jesús es nuestra garantía que Dios nunca nos desamparará. Estamos estrechamente unidos con Jesús, de modo que tenemos la misma posición delante del Padre que Jesucristo mismo.

C.    JESÚS ES SACERDOTE ETERNAMENTE. Hebreos 7:23-25.

  1. Los sacerdotes levíticos tuvieron sacerdocio limitado. Hebreos 7:23.
Y los otros sacerdotes llegaron a ser muchos, debido a que por la muerte no podían continuar;

En el Antiguo Testamento tenemos un largo registro de sacerdotes levíticos. Fue largo, porque el ministerio de cada uno fue limitado por la muerte. En la lista de sacerdotes había buenos y malos, sinceros y pícaros. Lo único seguro fue que el sacerdocio de cada uno era corto, porque la muerte se intervenía.


  1. El sacerdocio de Jesús nunca cambiará, porque él no cambia. Hebreos 7:24.
Más éste, por cuanto permanece para siempre, tiene un sacerdocio inmutable;

Jesús venció la muerte cuando resucitó. Nunca más morirá, y por eso, permanece para siempre como nuestro sacerdote. No sólo esto, sino Jesús es fiel. Su carácter no cambiará, ni sus propósitos variarán. Nuestro Salvador, Sacerdote, y Rey siempre mostrará el mismo amor, la misma misericordia, la misma pureza, la misma compasión que mostraba cuando andaba en la tierra. Su sacerdocio es inmutable e inmarcesible, porque él es inmortal e inmutable.

  1. El sacerdocio de Jesús es lo que nos da plena seguridad. Hebreos 7:25.
por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
¿Por qué es tan importante el sacerdocio de Jesús? Precisamente porque nuestra vida eterna depende de él. ¿Qué hace Jesucristo como nuestro gran sumo sacerdote?
•    Ofreció el perfecto sacrificio por el pecado cuando se ofreció a sí mismo a Dios sobre la cruz. De esto tratan los capítulos 9 y 10 de Hebreos, y lo estudiaremos detenidamente más adelante.
•    Intercede por nosotros. Nos representa continuamente a la diestra del Padre. Nos defiende de las acusaciones de Satanás. Véase Romanos 8:34 y  1ª de Juan 2:1.
•    Es el mediador entre Dios y los hombres. Véase 1ª a Timoteo 2:5.
Nuestra salvación eterna no depende de nuestros esfuerzos. Depende de la fianza de Jesucristo a nuestro favor. El sacrificio que ofreció basta para limpiar todo pecado. Su intercesión a nuestro favor es nuestra garantía de aceptación ante el Padre. Dios Padre ha encomendado toda autoridad al Hijo. Le ha exaltado hasta la posición de más gloria y honor en el cielo. Cuando el Hijo ora a nuestro favor, podemos estar seguros de que el Padre le dará lo que pide.

D.    JESÚS ES SACERDOTE INCOMPARABLE. Hebreos 7:26-28.

  1. Jesús es el sumo sacerdote que necesitamos. Hebreos 7:26.
Porque tal sumo sacerdote nos convenía: santo, inocente, sin mancha, apartado de los pecadores, y hecho más sublime que los cielos;

Jesús es el sumo sacerdote que llena todas nuestras necesidades. Los sacerdotes levíticos no podían suplir todo lo que el pueblo necesitaba, porque eran pecadores al igual que los demás. No podía suplir todas las necesidades del pueblo porque eran hombres finitos. Jesús en cambio es exactamente el sumo sacerdote que necesitamos.
•    Jesús es santo. El es completamente apartado del pecado, y completamente apartado para Dios.
•    Jesús es inocente. No es inocente en el sentido de ser simplón, porque posee infinita sabiduría. Es inocente en el sentido que no hay pecado alguno en él. Vivió una vida perfecta sin caer ni una sola vez en el pecado.
•    Jesús es sin mancha. Aunque vivió en medio de pecadores, no se corrompió. Nunca miró a una mujer como objeto para satisfacer sus propios apetitos. Siguió amando a sus enemigos incondicionalmente. Dijo la verdad pasara lo que pasara. No había mancha en pensamiento, palabra o hecho.
•    Jesús es apartado de los pecadores. No está apartado de los pecadores en el sentido que no los trata, sino en el sentido que no comparte su pecado. Durante su vida en la tierra Jesús fue conocido como amigo a pecadores, sin embargo, su contacto con ellos no lo contaminó. De la misma manera que pudo tocar a un leproso sin contraer la lepra, pudo andar con pecadores sin ser contaminado por la maldad.
•    Jesús ha sido exaltado hasta lo sumo. No habrá jamás alguna persona que usurpa la posición de Jesucristo. Nuestro sumo sacerdote nunca será suplantado. Su ministerio permanecerá para siempre.

En todos estos hechos encontramos gran descanso y seguridad. Podemos confiar en Jesús, y descansar en él. Nunca nos va a defraudar, porque es santo, puro, inmutable, y exaltado. No nos va a desechar porque nos ama con amor eterno incondicional. Ha prometido guardarnos para siempre, y no es mentiroso. Aunque es amigo de nosotros los pecadores, no se contamina con nuestro pecado. Nadie jamás podrá arrebatarnos de su mano, porque él es más sublime que los cielos.

  1. La ofrenda de nuestro sumo sacerdote es eterna. Hebreos 7:27.
que no tiene necesidad cada día, como aquellos sumos sacerdotes, de ofrecer primero sacrificios por sus propios pecados, y luego por los del pueblo; porque esto lo hizo una vez para siempre, ofreciéndose a sí mismo.

¿Por qué tuvieron los sacerdotes levíticos que ofrecer muchos sacrificios?
Primero, tuvieron que ofrecer sacrificios por su propio pecado cada vez que fallaban. Luego tuvieron que ofrecer sacrificios por el pecado del pueblo. Tuvieron que repetir los sacrificios, porque la sangre de los animales nunca podía quitar del todo el pecado. Tampoco pudo hacer puro el corazón del pecador.

¿De qué manera es diferente el sacrificio de Jesús a los sacrificios de los sacerdotes levitas?
•    Ellos ofrecían animales en sacrificio, mientras que Jesús se ofreció a sí mismo.
•    Ellos tuvieron que ofrecer sacrificios por su propio pecado, mientras que Jesús no tuvo pecado.
•    Ellos tuvieron que ofrecer múltiples sacrificios, mientras que Jesús ofreció un solo sacrificio, una vez para siempre.

  1. La ley de Dios y el juramento de Dios comparados.  Hebreos 7:28.
Porque la ley constituye sumos sacerdotes a débiles hombres; pero la palabra del juramento, posterior a la ley, al Hijo, hecho perfecto para siempre.

Los creyentes judíos que recibieron la carta de Hebreos estaban considerando la posibilidad de volver al judaísmo. La tentación fue fuerte por varios motivos:
•    Probablemente sus familiares y amigos estaban presionándoles a volver a la ley.
•    Las tradiciones del judaísmo les atraían. Toda su cultura estaba teñida por la ley de Moisés.
•    Estaban sufriendo persecución por causa de su nueva fe.
•    El templo todavía existía, y como judíos, sentían su fuerte atracción.
•    Podían ver claramente las ventajas materiales y económicas de regresar al judaísmo. Las ventajas espirituales de mantenerse firme en su nueva fe a primera vista parecían más nebulosas.


Para contrarrestar estas tentaciones, el autor de Hebreos señala las ventajas que tenemos en Jesucristo. 

JESÚS – SACERDOTE ETERNO
Hebreos 7:20-28

 COMPARACIÓN DE LO QUE LA LEY OFRECE Y LO QUE TENEMOS EN CRISTO



BAJO LA LEY:


BAJO CRISTO:
Sacerdocio levítico establecido por decreto de Dios
Sacerdocio según Melquisedec establecido por juramento de Dios

Muchos sacerdotes pecadores

Un sacerdote perfecto
Los sacerdotes cumplían las ceremonias decretadas para cumplir con su deber

Jesús nos lleva a Dios, intercede por nosotros, y nos alienta porque nos ama
La relación con Dios basado en la sangre de animales ofrecidos en sacrificio por el pecado

La relación con Dios basado en la sangre de Jesucristo ofrecida en sacrificio por el pecado
Los sacrificios no pueden perfeccionar a los congregantes

El sacrificio de Cristo limpia por completo el pecado de los creyentes
El ritual del templo estaba a punto de desaparecer. De hecho, terminó en el año 70 d.C.

El sacerdocio de Cristo es eterno. El venció la muerte, y no volverá a morir.
En la ley tenemos símbolos y figuras de Cristo.

En Jesús tenemos la realidad detrás de los símbolos.
La ley no satisface el alma, porque la sangre de los animales no puede quitar el pecado.

Jesucristo satisface el alma, porque su sangre nos limpia de todo pecado.
La ley no satisface el alma, porque todas sus provisiones son temporales.
Jesucristo satisface el alma, porque el perdón y la vida que ofrece son para siempre.


sábado, 27 de abril de 2013

Hebreos 7:4-19


NUEVO SACERDOCIO – NUEVA LEY
Hebreos 7:4-19

A. INTRODUCCIÓN.


Melquisedec era tipo del Señor Jesucristo en los cargos que ejercía en su pueblo. A continuación veremos otras maneras que este hombre de Dios representa a nuestro Salvador.

B. LAS CUATRO PRUEBAS DEL SACERDOCIO MAYOR DE MELQUISEDEC SOBRE LEVI. Hebreos 7:4-10.

1.                  La prueba de los diezmos. Hebreos 7:4-6.
Considerad, pues, cuán grande era éste, a quien aun Abraham el patriarca dio diezmos del botín. Ciertamente los que de entre loa hijos de Leví reciben el sacerdocio, tiene mandamiento de tomar del pueblo los diezmos según la ley, es decir, de sus hermanos, aunque éstos también hayan salido de los lomos de Abraham. Pero aquel cuya genealogía no es contada de entre ellos, tomó de Abraham los diezmos, y bendijo al que tenía las promesas.

El propósito del autor de Hebreos es mostrar que el sacerdocio de Jesús es mayor que el sacerdocio levítico. Debemos tener presente que estaba escribiendo a creyentes judíos que estaban pensando volver al judaísmo. Ellos estaban acostumbrados a
o    Llevar animales al templo para que los sacerdotes levitas los ofrecieran en sacrificio a Dios.
o    Estaban acostumbrados a llevar anualmente sus diezmos al templo para sostener al sacerdocio estipulado por la ley de Moisés.
o    Tenían fuertes lazos emocionales y culturales con el templo, el sacerdocio levítico, y todos los rituales del judaísmo.
La intención del autor de Hebreos era mostrarles claramente que el antiguo sacerdocio levítico ya había sido superado por el sacerdocio de Jesucristo. Jesús no podía ser sacerdote bajo el antiguo sistema, porque no era de la tribu de Leví. Su sacerdocio se basaba en una orden mucho más antiguo, en el de Melquisedec, contemporáneo del patriarca Abraham.

Ahora bien, Abraham fue escogido por Dios para ser el progenitor de la raza por la cual vendría su Hijo al mundo. Abraham reconoció que Melquisedec era superior a él en lo espiritual. Manifestó honor al sacerdote - rey de dos maneras.
•    Entregó a Melquisedec los diezmos del botín que había ganado al conquistar a Quedorlaomer y sus aliados. Leví, él que recibe los diezmos de Israel no había nacido aún, pero su antepasado pagó diezmos al sacerdote Melquisedec. Como el antepasado de Leví pagó diezmos a uno superior a él, tiene que ser que el sacerdocio de Melquisedec es superior al sacerdocio levítico.
•    Recibió la bendición de Melquisedec. Aunque había recibido grandes promesas de Dios, Abraham reconoció que Melquisedec tenía la autoridad de bendecirlo.

2.                  La prueba de la bendición.  Hebreos 7:7.
Y sin discusión alguna, el menor es bendecido por el mayor.

Al recibir humildemente una bendición de Melquisedec, Abraham estaba reconociendo la superioridad de él. Las bendiciones del Antiguo Testamento siempre se daban de mayor a menor como por ejemplo, padre a hijo, o rey al pueblo.
Tenemos en la Biblia repetidas veces el concepto de la unidad racial, o sea, que lo que hacen los antepasados afecta directamente a sus descendientes. Un ejemplo de este concepto es que el pecado de Adán se pasó de generación a generación afectando a toda la humanidad. Otro ejemplo es el que tenemos en este pasaje de Hebreos. Cuando Abraham recibió la bendición de Melquisedec, todos sus descendientes también recibieron la misma bendición. Como el mayor siempre bendice al menor, los descendientes de Abraham también son inferiores a Melquisedec. Por eso el sacerdocio levítico es inferior al sacerdocio de Melquisedec.

3.                  La prueba de la genealogía de Melquisedec. Hebreos 7:8.
Y aquí ciertamente reciben los diezmos hombres mortales; pero allí, uno de quien se da testimonio de que vive.

Vimos en el sermón anterior que Melquisedec era un hombre normal. Nació y murió al igual que todos los hombres. Sin embargo no tenemos en la Biblia el registro de sus antepasados, ni de su sepultura. El Espíritu Santo no incluyó estos detalles a propósito. Quería que Melquisedec representara al divino Hijo de Dios quien ha existido desde la eternidad pasada, y no morirá jamás.

Los levitas solamente recibían los diezmos de la nación de Israel durante su vida. Melquisedec, en cambio representa el eterno sacerdocio de Jesús, porque no tenemos la historia de su muerte.

4.                  La prueba de los diezmos reiterado. Hebreos 7:9-10.
Y por decirlo así, en Abraham pagó el diezmo también Leví, que recibe los diezmos, porque aún estaba en los lomos de su padre cuando Melquisedec le salió al encuentro.

Según este texto, ¿de qué manera pagó diezmos Leví a Melquisedec?
Leví era un bisnieto de Abraham. Como era descendiente directo de Abraham, las decisiones y actos de su antepasado lo afectaron. En este caso Abraham era el representante de Leví, y era como si Leví mismo hubiera pagado diezmos a Melquisedec.

¿Por qué entendemos por eso que el sacerdocio de Melquisedec era mayor que el sacerdocio de Leví?
Los sacerdotes levitas recibían los diezmos de Israel, pero en Abraham ellos pagaron diezmos a Melquisedec. Esto indica que Melquisedec era mayor que ellos en su ministerio ante Dios.

C. EL SACERDOCIO LEVITICO NO PUDO PERFECCIONAR AL PUEBLO. Hebreos 7:11-14.

1.                  Argumento: la perfección no necesita mejorar. Hebreos 7:11.
Si, pues, la perfección fuera por el sacerdocio levítico (porque bajo él recibió el pueblo la ley), ¿qué necesidad habría aún de que se levantase otro sacerdote, según el orden de Melquisedec, y que no fuese llamado según el orden de Aarón?

No solamente el sacerdocio de Melquisedec es mayor que el sacerdocio levítico. Ha reemplazado el sacerdocio de Leví y de la ley mosaica. ¿Cómo sabemos esto? En el argumento del versículo 11, vemos que el sacerdocio levítico era imperfecto. ¿En qué sentido era imperfecto?
•    El ministerio de los sacerdotes levitas era limitado porque morían (Hebreos 7:23).
•    El ministerio de los sacerdotes levitas no podía cambiar el corazón de los pecadores. Las ofrendas que hacían solamente cubrían el pecado, no lo quitaban (Hebreos 9:9).
•    Los sacerdotes tenían que ofrecer sacrificios por ellos mismos porque eran pecadores (Hebreos 5:1-3).
•    El sacerdocio levítico era basado sobre linaje, no sobre la vida moral de las personas. Tenemos ejemplos de sacerdotes consagrados al Señor, y de impíos que abusaban del pueblo en vez de darles buen ejemplo y llevarles a Dios.
Ya que el sacerdocio levítico era imperfecto, había necesidad de otro sacerdocio, uno que corregiría todas las fallas del primero.

2.                  Argumento: un nuevo sacerdocio exige una nueva ley. Hebreos 7:12.
Porque cambiado el sacerdocio, necesario es que haya también cambio de ley;

Esta pequeña frase es de inmensa importancia. Uno de los motivos por los cuales Dios instituyó la ley mosaica era atender el problema del pecado. El santo Dios no puede consentir el pecado, pero anhela ardientemente el compañerismo de los hombres que creó para ser sus amigos. Antes de la venida de Cristo, era necesario un sistema de sacrificios que cubría provisionalmente el pecado, para que los pecadores podían estar en comunión con Dios. En el Salmo 110 Dios dio a conocer que el sacerdocio levítico no iba a ser permanente. Instituyó con juramento otro orden, el de Melquisedec.
Mientras regía el sacerdocio de Leví, regía también la ley de Moisés que lo establecía y regía. Al cambiar el sacerdocio, la ley de Moisés pasó de vigencia. No puede existir la ley mosaico sin el sacerdocio levítico. Son indispensables el uno al otro.
El resultado de todo esto es que ¡no estamos bajo la ley! ¿Por qué? Tenemos a Jesucristo como nuestro sumo sacerdote eterno bajo el orden de Melquisedec. Por eso no estamos bajo la obligación de cumplir la ley de Moisés. ¿Qué tiene todo esto que ver con nosotros que estamos viviendo en el siglo veintiuno? Tiene mucho que ver.
•    El judaísmo ya no es el medio por lo cual llegamos a Dios. En el país de Israel hay un grupo que tiene comprobación genética de que son de linaje directo de Aarón. Son por definición sacerdotes levíticos. Ellos actualmente están ensayando los sacrificios según las leyes mosaicos. Quieren estar listos para iniciar los sacrificios inmediatamente cuando tienen acceso al sitio del templo. Creen que pueden de esta manera reestablecer la relación con Dios que, según ellos, fue roto en el año 70 d.C. cuando el templo fue destruido por los romanos. Según Hebreos 7:12, no tienen la razón, porque Dios estableció un nuevo sacerdocio basado en la muerte y resurrección de su Hijo Jesucristo. Ya la ley mosaica perdió su vigencia.
•    Algunas comunidades cristianas creen que es necesario guardar la ley de Moisés después de creer en Jesús, no para ganar la salvación, sino para ser santos y consagrados a Dios. Según Hebreos 7:12, la ley del Antiguo Testamento ya no es vigente. Por supuesto, podemos aprender mucho por estudiarla, pero no debemos tratar de regir nuestra según sus reglas. Esto no quiere decir que podemos vivir desenfrenadamente. Según Romanos 8:3-4, Jesús guardó la ley a nuestro favor, y el Espíritu Santo la cumple en los creyentes que ceden a él autoridad en su vida.
•    La Iglesia Católica enseña que Jesús estableció un sacerdocio cristiano para ofrecer el sacrificio de la eucaristía, para perdonar pecado, y para servir de vicario a Cristo en la tierra. Este sacerdocio continua los sacrificios incruentos presentados por los sacerdotes levitas. Según Hebreos 7:12, el sacerdocio levita con todos sus rituales y deberes fue reemplazado por el sacerdocio de Jesucristo según el orden de Melquisedec. Jesús ofreció un sacrificio para siempre, y no hay necesidad de seguir ofreciendo sacrificios por el pecado (Hebreos 9:11-12).


3.                  Argumento: Jesús no pudo ser sacerdote bajo la antigua ley. Hebreos 7:13-14.

y aquel de quien se dice esto, es de otra tribu, de la cual nadie sirvió al altar. Porque manifiesto es que nuestro Señor vino de la tribu de Judá, de la cual nada habló Moisés tocante al sacerdocio.

La ley de Moisés estipula que todos los sacerdotes tienen que ser de la tribu de Leví y del linaje de Aarón. Levitas que no eran descendientes directos de Aarón no tuvieron el derecho de ser sacerdotes, aunque podían cuidar el predio del templo y estaban encargados del transporte del tabernáculo. Ahora bien, Jesús no nació de la tribu de Leví, sino de Judá. El es nuestro sumo sacerdote, aunque no es descendiente de Aarón. Para que Jesús pudiera ser sumo sacerdote, fue necesario un cambio de la ley. Y así fue. La ley de Moisés perdió su vigencia cuando Jesús nuestro sumo sacerdote según el orden de Melquisedec resucitó.

D. DIOS CONSTITUYO UN SACERDOCIO MEJOR. Hebreos 7:15-19.

1.       El sacerdocio de Jesús no se basa en su linaje humano, sino en su vida eterna . Hebreos 7:15-16.
Y esto es aun más manifiesto, si a semejanza de Melquisedec se levanta un sacerdote distinto, no constituido conforme a la ley del mandamiento acerca de la descendencia, sino según el poder de una vida indestructible.

En el idioma griego hay dos palabras que traducen “otro”, “diferente” o “distinto”. Una quiere decir “otro de la misma clase”. Ejemplo: “Veo que tienes una naranja. Ahí sobre la mesa hay otra (naranja).” Cuando Jesús dijo en Juan 14:16 que iba a enviar “otro Consolador”, usó esta palabra. Quiso decir que el Espíritu Santo era como él en todos los aspectos.

La segunda palabra traducido “otro” o “distinto” quiere decir “otro que es completamente diferente al primero. Ejemplo: “Veo que tiene una naranja. Ahí sobre la mesa hay otra fruta (que no es una naranja)”. En Hebreos 7:15 la palabra traducida “distinto” es la segunda. Quiere decir otro completamente diferente al primero. Quiere decir que Jesús como sacerdote es completamente distinto a los sacerdotes levitas. ¿En qué está distinto? En primer lugar, es distinto porque no nació del linaje de Aarón. Su sacerdocio no termina con la muerte, ni acabará jamás. Más bien, Jesús es sacerdote para siempre, porque vivirá para siempre. Su vida nunca se acabará, de modo que nunca tendrá que ceder su sacerdocio a otro. Veremos otras verdades acerca del sacerdocio de Jesús que lo distinguen del sacerdocio levítico en los siguientes versículos.

2.       El sacerdocio de Jesús tiene que ser eterno según la profecía. Hebreos 7:17.
Pues se da testimonio de él: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec.

¿Dónde se encuentra esta profecía en el Antiguo Testamento?
Está tomada de Salmo 110:4.
¿De quién está hablando?
Se refiere a Jesucristo.
¿Por qué es diferente esta profecía a la mayoría de las que se encuentran en el Antiguo Testamento?
Dios la pronunció con juramento.

3.       La ley de Moisés quedó abolido al introducir un nuevo sacerdocio. Hebreos 7:18-19a.
Queda, pues, abrogado el mandamiento anterior a causa de su debilidad e ineficacia (pues nada perfeccionó la ley),

Son tres los motivos dados en este versículo por los cuales la ley de Moisés fue suprimido.
•    La ley de Moisés era débil, porque no podía producir santidad en los que estaban bajo su autoridad. Véase Romanos 8:3.
•    La ley de Moisés era ineficaz, porque no podía producir amor a Dios ni comunión con él. El anhelo de Dios siempre ha sido compañerismo con nosotros, pero no lo logró por medio de la ley.
•    La ley de Moisés, aunque era perfecta, no podía perfeccionar a nadie. Véase Romanos 7:12-14.

Ahora bien, aunque la ley de Dios no podía llevar a la nación de Israel a la perfección espiritual, cumplió los propósitos por los cuales Dios la dio a su pueblo. En resumen estos propósitos son:
•    Por medio de ella sabemos que Dios es santo y puro. Es completamente diferente a la humanidad, y por causa de nuestro pecado, no podemos acercarnos a él sin la intervención de un sacrificio.
•    Por medio de ella sabemos el estilo de vida que agrada a Dios. Aprendemos lo que es una vida santa, y lo que es el pecado.
•    Por medio de ella nos damos cuenta de que somos pecadores perdidos y que no somos capaces de cumplir los mandamientos de Dios.
•    Por medio de ella entendemos que necesitamos un Salvador. Por más que intentamos agradar a Dios por nuestros esfuerzos, no podemos. Necesitamos a un Mediador que nos lleve a Dios. Este Mediador es Jesucristo, el Dios-Hombre.

4.       El sacerdocio de Jesús es mejor, porque él nos acerca directamente con Dios. Hebreos 7:19b.
y de la introducción de una mejor esperanza, por la cual nos acercamos a Dios.

Ni la ley de Moisés ni el sacerdocio levítico pueden acercarnos a Dios. Jesucristo lo hace por medio de su sacrificio a nuestro favor. El pagó nuestros delitos para que podemos disfrutar de su perfección. Sufrió la condenación que nuestro pecado merece para que podemos vivir eternamente con él.
En la ley los israelitas tenían la esperanza de ser perdonados provisionalmente. Nosotros que hemos creído en Jesús tenemos una esperanza mejor. Sabemos que nuestro pecado ha sido perdonado y limpiado, y esperamos estar con él para siempre.
Los creyentes judíos tuvieron que haber saboreado estás verdades mientras leían la carta. ¿Por qué volver al judaísmo cuando tenían una esperanza mil veces mejor como seguidores de Cristo?

lunes, 25 de junio de 2012

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sábado, 16 de octubre de 2010

Hebreos 7:1-3


MELQUISEDEC: ¿Quién es?
Génesis 14:14-24

A. INTRODUCCION

Abram gimió de irritación. ¡Sus obreros y los de su sobrino Lot estaban peleando otra vez!

Un día Abram llevó a Lot a un lugar alto donde se podía apreciar toda la tierra de Canaán. Le explicó la necesidad de separarse, y le ofreció la oportunidad de escoger hacia dónde irse. Ahora bien, Dios había dado toda la tierra de Canaán a Abram, y él tenía el derecho de escoger primero. Tenía ese derecho tanto por su edad como por la promesa que había recibido de Dios. Sin embargo, Abram cedió su derecho a su sobrino, y pidió que Lot escogiera la parte de la tierra que más quería.

Ahora bien, la tierra de Canaán está caracterizada por dos cordilleras con un valle fértil entre ellas donde fluye el Río Jordán. Aunque hay buenos pastos en las montañas, los mejores campos para ganado están en el valle. Además, en ese entonces había varias ciudades en la llanura del Jordán. A Lot le llamó mucho la atención el valle porque había lujosos prados para su ganado, y ciudades donde podía negociar. Con egoísmo y avaricia, Lot escogió para sí todo el valle del Jordán, dejando las montañas a su tío.

Abram no se opuso a la decisión de Lot. Se despidió de él, y observó mientras él, su familia y sus hatos bajaron a la llanura. Después vio con tristeza como su sobrino se acercaba cada vez más a las ciudades corrompidas del valle. Por fin Lot dejó el campo para vivir en Sodoma, ciudad entregada a la idolatría y al pecado. Ahora bien, según 2ª de Pedro 2:7, Lot no compartía las prácticas lasciviosas de Sodoma, pero vivía en medio del desenfreno más absoluto. Poco a poco se iba apartando de Dios, y su familia se contaminaba cada vez más con la maldad del pueblo en donde vivían.

Abram no fue el único que observaba con tristeza las decisiones equivocadas de Lot. Dios lo amaba y quería llamarle al arrepentimiento. Con ese fin, permitió que una confederación de reyes bajo el liderazgo de Quedorlaomer atacara a Sodoma y las ciudades cercanas. Algunos eruditos creen que el nombre Quedorlaomer quiere decir “Sumamente malvado” o “Poderoso en extremo”. Lo cierto es que la confederación de ejércitos bajo su mando venció a todos los pueblos de Canaán, devastó la tierra, y llevó cautivo a los habitantes de Sodoma, incluyendo a Lot y su familia con todos sus bienes. Lot había escogido vivir en el valle del Jordán porque pensaba que se haría rico. En verdad prosperó materialmente por un tiempo, pero espiritualmente se empobreció. Dios permitió que los enemigos quitaran sus bienes para que se diera cuenta que había menospreciado lo esencial, la relación con Dios. Quería traerle al arrepentimiento, y restaurar su vida espiritual.

¿Qué tiene esta historia antigua que ver con la fe cristiana? Veremos la respuesta a esta pregunta a continuación.
B.  EL FONDO HISTORICO. Génesis 14:14-24.



  1. Abram el guerrero. Génesis 14:14-16.
Oyó Abram que su pariente estaba prisionero, y armó a sus criados, los nacidos en su casa, trescientos dieciocho, y los siguió hasta Dan. Y cayó sobre ellos de noche, él y sus siervos, y les atacó, y les fue siguiendo hasta Hoba al norte de Damasco. Y recobró todos los bienes, y también a Lot su pariente y sus bienes, y a las mujeres y demás gente.

Abram era por naturaleza pacífico y tranquilo. Sin embargo, cuando oyó que su querido sobrino Lot había sido tomado preso por Quedorlaomer y sus aliados, se alistó para la guerra. Humanamente Abram no tenía esperanza de vencer a aquellos poderosos reyes. Tenía apenas 318 hombres de su parte, y éstos no eran guerreros. Eran pastores y vaqueros que habían servido a Abram durante toda su vida. Con este pequeño ejército improvisado, Abram persiguió a los cuatro ejércitos aliados que habían devastado a toda la región de Canaán.

La región de Dan quedaba al norte de Canaán. Abram y sus criados atacaron al enorme ejército de noche, y los espantaron. Los aliados de Quedorlaomer huyeron hasta la parte norte de Siria, pero no pudieron escapar. Dios dio la victoria a Abram, y pudo rescatar a Lot, los demás presos, y todos los bienes de Sodoma.

  1. Abram el victorioso. Génesis 14:17.
Cuando volvía de la derrota de Quedorlaomer y de los reyes que con él estaban, salió el rey de Sodoma a recibirlo al valle de Save, que es el Valle del Rey.

El rey de Sodoma había huido en terror ante la amenaza de los ejércitos de Quedorlaomer. No hizo nada para rescatar a los secuestrados, ni a sus bienes. Seguramente se había reído de Abram que salió para atacar a los guerreros poderosos con una pequeña banda de pastores. Cuando Abram regresó victorioso, trayendo a todos los presos con el botín, el rey de Sodoma salió para recibirlo con admiración y alabanza.

Es posible que Abram estaba en peligro de sentirse orgulloso por su gran hazaña, y de pensar que por sus propias fuerzas había ganado la victoria. El Señor conocía su corazón, y protegió a su siervo de caer en la trampa de la arrogancia por medio de un encuentro extraordinario.

  1. Melquisedec bendice a Abram. Génesis 14:18-20a.
Entonces Melquisedec, rey de Salem y sacerdote del Dios Altísimo, sacó pan y vino; y le bendijo, diciendo: Bendito sea Abram del Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, y bendito sea el Dios Altísimo, que entregó tus enemigos en tu mano.

En la Biblia los nombres de las personas muchas veces tienen gran significado. Como vimos hece algunos estudios, el nombre “Melquisedec” quiere decir “Rey de justicia”. El nombre de la ciudad “Salem” quiere decir “paz”. El hombre Melquisedec, luego, era rey de justicia y rey de paz. Además de ser rey, Melquisedec era sacerdote del Dios verdadero. Es el único personaje en el Antiguo Testamento que era rey y también sacerdote.

En cuanto a la persona de Melquisedec, algunos teólogos creen que fue un ángel que vivió por un tiempo en la tierra disfrazado de hombre. Otros postulan que fue Jesús mismo que apareció a Abram en la forma de rey y sacerdote. Basan estos conceptos sobre Hebreos 7:3 porque dice que Melquisedec no tenía madre o padre, genealogía, ni muerte. Es cierto que la historia de Melquisedec en Génesis no menciona estos detalles de su vida, pero lo presenta como un hombre verdadero que reinaba y servía de sacerdote en un pueblo verdadero. El mismo versículo en Hebreos 7:3 dice que Melquisedec era “semejante” al Hijo de Dios, no dice que era el Hijo de Dios. Además, no tenemos ningún ejemplo en la Biblia de un ángel santo que actuaba como hombre por tiempo indefinido. Siempre aparecen, cumplen una misión específica, y desaparecen de nuevo. Concluimos que Melquisedec era un hombre normal, conocido por Abram y sus semejantes.

Algunos han visto en el “pan y vino” un tipo o símbolo de la santa cena. Es más probable que se refiere a provisiones que dio a Abraham y a los que lo acompañaban. Alimentar y socorrer a los viajeros era parte de la cultura de aquella región, y Melquisedec dio la bienvenida a sus huéspedes con toda cortesía y respeto. La calidad de las raciones muestra aprecio por la victoria militar de Abram y sus tropas.

Abram recibió una bendición especial de Melquisedec. Lo bendijo en el nombre de “El Elyon”, el Dios Altísimo. Esta es la primera vez que se da este título a Dios. Está relacionado con su gran poder y majestad expresada en la creación. Cuando Melquisedec bendijo a Abram en el nombre del Dios Altísimo, le recordó que Dios había ganado la victoria sobre Quedorlaomer, no Abram.

4.                 Abram el humilde. Génesis 14:20b.
Y le dio Abram los diezmos de todo.

Melquisedec enseñó a Abram algo nuevo acerca del Dios que ambos adoraban. Le enseñó que era el Dios Altísimo. Le enseñó que como creador, su dominio era absoluto. Le recordó que era el Altísimo Dios que había ganado la victoria militar sobre el poderoso Quedorlaomer, no Abram con su triste manojo de tropas.

¿Cómo respondió Abram? Respondió con adoración. Reconoció la verdad de lo que le dijo Melquisedec, y le dio la décima parte de todo el botín. Al dar el diezmo, Abram estaba haciendo varias cosas que nos dan ejemplo a nosotros también:
•   Estaba reconociendo que todo lo que tenía pertenecía a Dios. ¿Y tú? ¿Reconoces a Dios Altísimo como el dueño absoluto de tus posesiones materiales, de tu tiempo, de tu futuro, de todo lo que eres y de todo lo que tienes? Medita en Mateo 22:37-38 y Santiago 1:22-25.

•   Estaba dando al Señor preeminencia en su vida en forma tangible. Habiendo reconocido a Dios como el Altísimo, Abram le dio una parte de las ganancias de la batalla. Si de verdad hemos puesto a Dios en primer lugar en nuestra vida, esta decisión afectará nuestro bolsillo. Queremos dar para que la obra de Dios se adelante, y para que él sea glorificado. Sostenemos el ministerio espiritual con nuestras ofrendas, y usamos el dinero en maneras que van a glorificar a nuestro Rey celestial. Medita en 2ª a Corintios 9:6-15.

•          Estaba dando honor a la persona que le había enseñado acerca de Dios. Los que enseñan la palabra de Dios como vocación necesitan el apoyo de los que reciben el beneficio de su ministerio. Abram nos da el ejemplo de reconocer económicamente a los que nos instruyen en los caminos del Señor. Medita en Gálatas 6:6 y 1ª a Corintios 9:11-14
  1. Abram el generoso. Génesis 14:21-24.
Entonces el rey de Sodoma dijo a Abram: Dame las personas, y toma para ti los bienes. Y respondió Abram al rey de Sodoma: He alzado mi mano a Jehová Dios Altísimo, creador de los cielos y de la tierra, que desde un hilo hasta una correa de calzado, nada tomaré de todo lo que es tuyo, para que no digas: Yo enriquecí a Abram, excepto solamente lo que comieron los jóvenes, y la parte de los varones que fueron conmigo, Aner, Escol y Mamre, los cuales tomarán su parte.


¿Cómo vemos en estos versículos que Abram aceptó para sí la enseñanza de Melquisedec?
•   Abram usó el nuevo nombre de Dios, y dijo que había jurado ante Jehová Dios Altísimo que no tomaría para sí mismo del botín.
•   Al no tomar del botín, Abram estaba dando la gloria de la victoria a Dios.
•   Al no tomar del botín, Abram estaba dando testimonio al rey pagano de Sodoma que el Dios Altísimo fue él que había librado a los presos. Le estaba dando oportunidad para arrepentirse y creer también.

De este relato parece que el rey de Sodoma y Melquisedec, el rey de Salem salieron juntos para recibir a Abram cuando regresó victorioso de su campaña militar. El rey de Sodoma quería ensalzarlo y enriquecerlo materialmente. El rey de Salem quería que ensalzara al Dios Altísimo, y que recibiera enriquecimiento espiritual. Abram escogió a Dios, y rechazó la oferta material.

C. LA PROFECIA. Salmo 110:1-4.

  1. Jesús, Dios exaltado. Salmo 110:1.
Jehová dijo a mi Señor: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies.

No volvemos a oír más de Melquisedec hasta que Dios dio una profecía a David con relación a su Hijo en el Salmo 110. Los judíos en los tiempos de Cristo aceptaban este Salmo como mesiánico. Jesús lo usó para mostrarles que el Mesías era más que un descendiente de David, porque David mismo lo llama “Señor” (Adonai), uno de los títulos de Dios. En este versículo tenemos a Jehová Dios hablando con Adonai Dios. Es una de las pocas referencias en el Antiguo Testamento a Dios Padre y Dios Hijo.

¿Qué dijo Jehová a Adonai en este texto?
Le dijo que se sentara a su diestra hasta que los enemigos habían sido vencidos.
Lee Romanos 8:34. ¿Cómo se ha cumplido la profecía de Salmo 110:1?
Después de su resurrección, Jesús regresó al cielo y está sentado a la diestra del Padre.

  1. Jesús, Rey de gloria. Salmo 110:2-3.
Jehová enviará desde Sion la vara de tu poder; Domina en medio de tus enemigos. Tu pueblo se te ofrecerá voluntariamente en el día de tu poder, en la hermosura de la santidad. Desde el seno de la aurora tienes tú el rocío de tu juventud.

Cuando regrese a la tierra, Jesús reinará desde Sion (Jerusalén). Tendrá dominio sobre sus enemigos. El pueblo de Israel que lo rechazó cuando vino la primera vez, lo aceptará sin reserva cuando regrese como Rey. Jesús como Rey será caracterizado por santidad y vigor (el rocío de la juventud). Como Melquisedec, Jesús será Rey de Jerusalén (Ciudad de paz).

  1. Jesús, Sacerdote para siempre. Salmo 110:4.
Juró Jehová, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

No solamente será Rey para siempre, sino sacerdote eterno. Su sacerdocio no será según el orden de Leví como los sacerdotes bajo la ley. Será sacerdote según el orden de Melquisedec. ¿Qué quiere decir esto? El autor de Hebreos nos lo explica en gran detalle. Con esta introducción, veremos sus argumentos en Hebreos capítulo 7.

D. MELQUISEDEC: SIMBOLO DE CRISTO. Hebreos 7:1-3.

  1. Sus nombres simbolizan a Cristo. Hebreos 7:1-2.
Porque este Melquisedec, rey de Salem, sacerdote de Dios Altísimo, que salió a recibir a Abraham que volvía de la derrota de los reyes, y le bendijo, a quien asimismo dio Abraham los diezmos de todo, cuyo nombre significa primeramente Rey de justicia, y también Rey de Salem, esto es, Rey de paz;

¿Cómo simboliza Melquisedec a Jesús?
•   Sus cargos como rey y sacerdote simbolizan dos ministerios principales de Jesús.
•   Melquisedec reveló más acerca del Dios verdadero a Abram. Jesús vino al mundo para dar a conocer al Padre. Su nombre “el Verbo de Dios” tiene relación con este ministerio.
•   El hecho que Abram honró a Melquisedec entregándole los diezmos del botín simboliza el honor que Jesús merece de todos nosotros.
•   Los nombres “Rey de justicia” y “Rey de paz” simbolizan a Jesús en su carácter y ministerio.

  1. Sus datos personales simbolizan a Cristo. Hebreos 7:3.
sin padre, sin madre, sin genealogía; que ni tiene principio de días, ni fin de vida, sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece sacerdote para siempre.

Este versículo ha confundido a muchas personas porque parece a primera vista decir que Melquisedec apareció milagrosamente en esta tierra y que no murió. En realidad, Melquisedec fue un hombre normal. Nació de padre y madre como cualquier otro. Vivió y murió y fue reconocido en su tiempo como rey y sacerdote de su pueblo. El rey de Sodoma lo conocía, y aparentemente Abram había oído de él. Sabía que era sacerdote del mismo Jehová Dios que él servía. Melquisedec fue un ejemplo al lado de Job y Balaam de hombres que adoraban al Dios verdadero aunque no eran del linaje de Abraham.

Cuando el versículo dice que Melquisedec era sin padre y madre, sin genealogía, y sin fin de vida, solamente recalca que no tenemos estos datos en las Escrituras. El hombre aparece de repente en la historia de Abraham, y no sabemos más acerca de él. El Espíritu Santo no nos dio estos datos porque no son necesarios para entender el relato, y porque de esta manera Melquisedec puede simbolizar mejor a Jesucristo.

Según Hebreos 7:3 Melquisedec representa a Cristo de las siguientes maneras:
•   No se nombran los padres de Melquisedec. Jesús nació en este mundo por intervención del Espíritu Santo en la virgen María (Lucas 1:35). Sin embargo, él existió antes de su encarnación (Juan 1:1-3 y 8:58). Como Dios, Jesús no tuvo ni padre ni madre en el sentido de ser engendrado. Melquisedec simboliza la existencia eterna de Jesucristo.
•   No se habla del nacimiento de Melquisedec ni de su muerte. De la misma manera, Jesucristo es eterno. Es el Alfa y Omega, el Principio y el Fin (Apocalipsis 1:8). Nunca cambiará (Hebreos 13:8). Su reinado y sacerdocio por lo tanto, también serán eternos.