Versículo del día

domingo, 17 de febrero de 2008

Hebreos 1:4-14


JESUS: ES SUPERIOR A TODOS.

Desde el principio de la Iglesia ha habido maestros que exalten a los ángeles, diciendo que debemos orar a ellos y adorarlos. Los gnósticos del primer siglo enseñaban que el mismo Jesús era un ángel superior. Hoy los Testigos de Jehová enseñan que antes de su nacimiento de la virgen María, Jesús fue el ángel Miguel. Algunos católicos oran al “ángel de la guarda” a San Gabriel, o a otros ángeles. Los espiritistas consideran a Jesús como uno de los muchos “espíritus guías” que han venido al mundo para iluminar la humanidad. Lo ven como un “médium” de alto categoría.
¿Cómo podemos saber la verdad? ¿Qué dice la Biblia acerca de Jesús y los ángeles? El primer capítulo de Hebreos nos dice claramente que Jesús es infinitamente superior a los ángeles por varios motivos. Los veremos a continuación.

A. JESUS ES SUPERIOR A LOS ANGELES POR MOTIVO DE SU NATURALEZA DIVINA. Hebreos 1:4-9.

1. El nombre superior de Jesús. Hebreos 1:4.
(Jesús fue) hecho tanto superior a los ángeles, cuanto heredó más excelente nombre que ellos.

Los nombres en la Biblia revelan algo acerca de la persona. Los ángeles tienen nombres lindos. “Gabriel”, por ejemplo, quiere decir “fuerza de Dios”, y “Miguel” significa “¿quién es como Dios?”. Aunque los ángeles tienen nombres hermosos, el nombre de Jesús es más excelente que el de ellos. ¿Cuál fue ese nombre excelente? El versículo 5 lo dice.

2. La posición superior de Jesús. Hebreos 1:5-6.
Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy, y otra vez: Yo seré a él Padre, y él me será a mí hijo? Y otra vez, cuando introduce al Primogénito en el mundo, dice: Adórenle todos los ángeles de Dios.

El nombre exaltado de Jesús es Hijo de Dios. Aunque los ángeles en el sentido colectivo se llaman a veces “hijos de Dios”(Job 1:6), ningún ángel merece el título Hijo. Son “hijos de Dios” de la misma manera que Adán fue “hijo de Dios” (Lucas 3:38). Los ángeles como los hombres fueron creados por Dios. En cambio, Jesús comparte la esencia o naturaleza de Dios. Es el Hijo de Dios porque es Dios.
El autor de Hebreos cita tres versículos del Antiguo Testamento para probar su tesis. Aunque en el Antiguo Testamento no tenemos bien desarrollada la doctrina de la Trinidad (Padre, Hijo, y Espíritu Santo), tenemos algunas indicaciones.
La primera cita se encuentra en Salmo 2:7. Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. El Salmo 2 ha sido reconocido por los judíos desde tiempos antiguos como mesiánico, es decir es una profecía acerca del Mesías o Cristo. El Salmo dice claramente que el Mesías iba a ser su Hijo. Aunque la palabra “engendrar” por lo general se refiere al proceso de la paternidad por medio de la concepción, a veces tiene otro significado en la Biblia. En este caso específico, se refiere a la resurrección de Jesús. Pablo lo identifica así en Hechos 13:32-33 donde dice: Y nosotros también os anunciamos el evangelio de aquella promesa hecha a nuestros padres, la cual Dios ha cumplido a los hijos de ellos, a nosotros, resucitando a Jesús, como está escrito también en el salmo segundo: Mi hijo eres tú, yo te he engendrado hoy.
Ahora bien, algunos enseñan con base en esto que Jesús llegó a ser Hijo de Dios cuando resucitó. Esto no es cierto, ya que durante toda su vida terrenal Jesús fue presentado como el Hijo divino de Dios.

¿Cómo confirman los siguientes pasajes que Jesús fue el Hijo de Dios antes de su concepción y durante toda su vida en la tierra?

Juan 1:1-3 y 14. Jesús vivía con Dios desde la eternidad, comparte su naturaleza divina, y es el Creador de todo lo que existe.
Lucas 1:35. El ángel Gabriel dijo a María que su hijo primogénito sería concebido por el poder del Espíritu Santo y por lo tanto sería el Hijo de Dios.
Lucas 2:49. Jesús a los doce años sabía que Dios era su Padre.
Lucas 3:21-22. Cuando Jesús fue bautizado, Dios Padre anunció que era su Hijo amado.
Juan 5:17-18. Los enemigos de Jesús querían matarle porque entendían muy bien que Jesús decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.
Mateo 26:63-64. Jesús afirmó bajo juramento que era el Hijo de Dios.

Ya que los evangelios enseñan claramente que Jesús fue el Hijo de Dios desde la eternidad pasada, que tomó cuerpo humano sin dejar de ser Dios, y que volvió a su posición de gloria y autoridad en el cielo después de su resurrección, ¿en qué sentido podemos decir que Jesús fue “engendrado” como Hijo de Dios cuando resucitó? Precisamente en que la resurrección fue la prueba concluyente de su divinidad. Jesús murió en completa desgracia. Pareció que todas sus palabras habían sido desacreditados. Sus enemigos tomaron la crucifixión de Jesús como prueba de que era un engañador e impostor. Sus amigos sufrieron profundas dudas y confusión. Habían estado seguros de que Jesús era el Mesías, y había muerto sin iniciar el reino prometido. Había una sola manera de comprobar indiscutiblemente que Jesús era y es el divino Hijo de Dios. Tuvo que resucitar. Con la resurrección de Jesús, Dios Padre estaba diciendo en términos clarísimos que éste era su Hijo, y que todo lo que había enseñado era la verdad.
Otro texto citado por el autor de Hebreos se encuentra en 2º de Samuel 7:14a. Yo le seré a él padre, y él me será a mi hijo. En el contexto, este versículo es parte de la promesa que Dios dio a David con relación a su hijo Salomón. Dios le dijo que el hijo de David, Salomón, iba a construir el templo en Jerusalén. También le prometió que su misericordia no se apartaría de Salomón ni de sus hijos, por grande que fuera sus pecados. En Hebreos 1:5 el Espíritu Santo aplicó estas palabras al descendiente más destacado de David, a Jesús mismo. Salomón fue “hijo de Dios” en el sentido que disfrutó de la bendición de Dios y que Dios le afirmó el reino. Jesús fue Hijo de Dios en el sentido que comparte la misma naturaleza divina.

Hebreos 1:6 menciona otro nombre de Jesús: el Primogénito de Dios. Ahora bien, aunque en su sentido básico la palabra “primogénito” quiere decir “el primero en nacer”, su significado más amplio tiene que ver con privilegio y responsabilidad más que con el orden de nacimiento. El primogénito era el heredero principal de la familia, y tenía la responsabilidad de ver por el bienestar material y espiritual de sus hermanos. Muchas veces la primogenitura pasó a alguno de los hijos que no había nacido primero. Veremos unos ejemplos.

• Esaú vendió su primogenitura (los derechos y responsabilidades de primogénito) a su gemelo Jacob que había nacido segundo (Génesis 25:29-34).
• Dios llamó a Salomón el “primogénito” porque heredó el reino de David aunque fue el décimo hijo según la genealogía de David (Salmo 89:27 y 1º de Crónicas 3:1-5).
• En una profecía tierna, Dios llama a la nación de Israel su primogénito, porque le ha mostrado su amor y protección (Jeremías 31:9).
Ya que la palabra “primogénito” tiene más que ver con privilegio y responsabilidad que con el orden de nacimiento, ¿en qué sentido es Jesús el Primogénito de Dios”?
• Jesús es el primogénito de la creación, porque él es el Creador de todas las cosas, y porque toda la creación le glorifica y le da placer. El diseñó, creó, y sustenta, y disfruta plenamente de todo lo que existe (Colosenses 1:15-17).
• Jesús es el primogénito de entre los muertos, porque es el primero que se resucitó a sí mismo, es el primero para resucitar con un cuerpo glorificado, y es la garantía de que nosotros también resucitaremos con cuerpos incorruptibles (Juan 10:17-18 y Colosenses 1:18).

Cuando Jesús vino al mundo, los ángeles le alabaron (Lucas 2:9-14). Lo hicieron porque Dios les mandó hacerlo cuando dijo: Adórenle todos los ángeles de Dios. Esta frase fue tomada de Deuteronomio 32:43 como parece en la versión griega llamada la Septuaginta *. En esa versión el versículo de Deuteronomio dice: “Cielos, regocíjense con él, que los hijos de Dios lo adoren”. Ahora bien, los santos ángeles no adorarían a otro ángel. Sólo adoran a Dios, de modo que cuando adoraron al Hijo, sabían que estaban adorando a Dios mismo.
* Nota sobre la Septuaginta: Durante los cuatrocientos años entre el Antiguo y el Nuevo Testamentos, las Escrituras fueron traducidas del hebreo al griego. Esto sucedió en Alejandrina, Egipto. La tradición judía dice que 70 eruditos tradujeron todo el Antiguo Testamento en 70 días. Por eso llamaron la traducción la Septuaginta, o Setenta. Jesús muchas veces citó de la versión griega de las Escrituras, y el autor de Hebreos usó exclusivamente esa versión como referencia. A veces la versión hebrea y la Septuaginta parecen decir cosas diferentes (como en el caso de Deuteronomio 32:43). Cuando esto sucede debemos recordar que el Espíritu Santo inspiró tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento. El tiene el derecho de interpretar el Antiguo Testamento como quiera, y él mismo inspiró al autor humano de Hebreos a valerse de la versión griega.

3. La naturaleza de los ángeles. Hebreos 1:7.
Ciertamente de los ángeles dice; El que hace a sus ángeles espíritus, y a sus ministros llama de fuego.

Como vimos en el estudio anterior, los santos ángeles:

• Son seres creados. (El los hace.)
• Son espíritus sin cuerpo material. (El hace a sus ángeles espíritus.)
• Son ministros, o sea, siervos que hacen su voluntad.
• Son resplandecientes y santos. (Los hace llama de fuego.)

4. La autoridad superior de Jesús. Hebreos 1:8 y Lucas 1:31-33.
Mas del Hijo dice: Tu trono, oh Dios, por el siglo del siglo; cetro de equidad es el cetro de tu reino. / Y ahora, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS. Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre; y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin.

La cita de Hebreos 1:8 fue tomada de Salmo 45:6, que dice: Tu trono, oh Dios, es eterno y para siempre; Cetro de justicia es el cetro de tu reino. El Salmo 45 es mesiánico, o sea, enseña acerca del Mesías prometido. El versículo 6 está dirigido al Mesías, y lo llama Dios, mientras el versículo 7 dice que Dios lo ungió con alegría. El versículo 6 una de las citas claves del Antiguo Testamento que afirman la divinidad del Mesías.

En Lucas 1:31-33 tenemos una parte del mensaje del ángel Gabriel a María cuando anunció el nacimiento de Jesús. ¿Qué dijo el ángel que nos confirma que Jesús es Dios?
El niño será grande, y será llamado Hijo del Altísimo.

¿Cómo se relaciona el mensaje de Gabriel con la profecía de Salmo 45:6?
Gabriel dijo que Dios daría al niño el trono de su padre David, y que su reino no tendrá fin.

5. La santidad y alegría superiores de Jesús. Hebreos 1:9 y Hechos 10:38.
Has amado la justicia, aborrecido la maldad, por lo cual te ungió Dios, el Dios tuyo, con óleo de alegría más que a tus compañeros. / (Vosotros sabéis) cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos por el diablo, porque Dios estaba con él.

Hebreos 1:9 cita palabra por palabra Salmo 45:7. Vemos en esta profecía varias cosas acerca de nuestro Señor Jesucristo:
• Fue conocido por la justicia, es decir, era equitativo y justo en su proceder, y puro en todo lo que hacía.
• Se apartaba de la maldad en todo sentido. No tuvo placer en ninguna clase de pecado ni rebelión. Fue perfecto en todo sentido.
• Fue ungido con óleo de alegría más que todos los hombres. Jesús fue un hombre lleno del Espíritu Santo, y por eso lleno de gozo y buen humor. Era tratable y amable. Disfrutaba estar con la gente, y ellos encontraban placer en su compañía. Además, en el futuro cuando su pueblo está reunido a su lado, se llenará del infinito gozo por el cual sufrió la cruz (Hebreos 12:2).
Hechos 10:38 explica concretamente la profecía de Salmo 45:7 con relación al ministerio terrenal de Jesús. Dice que Dios lo ungió con el Espíritu Santo y con poder. En el poder del Espíritu Jesús anduvo haciendo buenas obras y librando a los que Satanás había oprimido.

EN RESUMEN, LOS ÁNGELES, POR GRANDES QUE SEAN, NO IGUALAN A JESÚS.
• Ningún ángel ha sido nombrado el Hijo de Dios.
• Los santos ángeles adoran a Jesús.
• Jesús ha recibido de su Padre un trono eterno y autoridad absoluta. Sólo Dios puede tener un trono eterno.
• Jesús fue ungido con el Espíritu Santo sin medida. Su gozo, pureza y gracia no tienen límites. En el futuro ese gozo será cumplido, porque estaremos a su lado para siempre.

B. JESUS ES SUPERIOR A LOS ANGELES POR MOTIVO DE SU MAJESTAD DIVINA. Hebreos 1:10-14.

1. Jesús es el Creador. Hebreos 1:10 y Colosenses 1:16.
Y: Tú, oh Señor, en el principio fundaste la tierra, y los cielos son obra de tus manos. / Porque en él fueron creadas todas las cosas, las que hay en los cielos y las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de él y para él.

Hebreos 1:10-12 es una cita de Salmo 102:25-27. Los ángeles se regocijaron al ver la creación material (Job 38:4-7), pero no tuvieron parte en formar la tierra. Jesús fue el omnipotente Creador que fundó la tierra, las estrellas, y todo lo que en ellos hay. Aunque a primera vista el Salmo 102 parece ser un himno de alabanza a Dios Padre, hay referencias al reino mesiánico, y el Nuevo Testamento lo cita en varias partes como refiriendo a Jesús. Es otra evidencia que el Jehová del Antiguo Testamento es uno de los nombres de Dios Padre y también de Dios Hijo.

¿Qué nos enseña Colosenses 1:16 acerca de la obra creativa de Jesús?
• Todas las cosas fueron creadas en él. Es decir, Jesús diseñó y planeó toda la creación. Claro está que lo hizo según el plan y propósito del Padre.
• Jesús creó absolutamente todo lo que existe, ángeles, cuerpos celestiales, animales, plantas, sistemas climáticos, todo, todo lo hizo nuestro Salvador poderoso.
• Jesús fue el que metió la mano y creó todo esto. Todo fue hecho por medio de él.
• Toda la creación fue hecho según la voluntad del Padre con el propósito de honrar, exaltar, y deleitar a Jesús. Todo fue hecho para él.
2. Jesús es eterno. Hebreos 1:11 y Mateo 24:35.
Ellos perecerán, mas tú permaneces; y todos ellos se envejecerán como una vestidura. / El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán.

Esta creación algún día será destruido en fuego (1ª de Pedro 3:10-13). Las cosas materias no son eternas, pero su Creador permanecerá para siempre. Jesús dijo que sus palabras son más duraderas que el cielo y la tierra.

TEMA PARA REFLEXIONAR: ¿A qué dedicas la mayor parte de tu tiempo y tus esfuerzos? ¿Qué quieres hacer con tu vida? Si estás buscando objetivos materiales como buen empleo, éxito en los estudios, divertirte, conseguir cónyuge, o adquirir cosas materiales, recuerdas que tus esfuerzos al fin y al cabo no te darán satisfacción duradera. Por buenas que sean estos anhelos, si buscamos las cosas de este mundo sin tener en cuenta a Dios y su plan para tu vida, sufrirás frustración y desilusión. En cambio, todo lo que haces para Jesús en el poder del Espíritu Santo producirá gozo al lado de Cristo para siempre. Toma la decisión hoy de buscar primeramente servir a Dios y agradarle a él con todo lo que haces. Medita en Mateo 6:31-33.

3. Jesús es inmutable. Hebreos 1:12 y Hebreos 13:8.
Y cómo un vestido los envolverás, y serán mudados; pero tú eres el mismo, y tus años no acabarán. / Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

El himno nacional de Colombia dice que la gloria de la patria es inmarcesible, o sea, no cambia. Ahora bien, aunque Colombia es una gran nación, al pasar el tiempo su gloria disminuirá, así como todos los reinos y gobiernos de la historia. Todo en esta tierra procede a la destrucción. Los cielos mismos serán destruidos, y Dios hará una nueva creación para deleitarnos. Hay una sola persona que no cambia. Es Jesucristo.

4. Jesús es honrado sobre toda la creación. Hebreos 1:13
Pues, ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies?

Hebreos 1:13 cita Salmo 110:1 donde Dios Padre se dirige a Dios Hijo, diciendo que se sentara a su diestra, en el lugar de prestigio y honor, hasta que estén vencidos todos los enemigos. Jesús fue despreciado en la tierra, pero en el cielo tiene el puesto de sumo honor.

El Nuevo Testamento menciona muchas veces que Jesús está actualmente sentado al lado de su Padre en el cielo. ¿Quién lo afirmó en cada una de las siguientes citas, con quién estaba hablando, y cuál fue su propósito en decirlo?
Mateo 26:63-64. Jesús lo dijo al sanedrín durante su tribunal. Jesús les estaba advirtiendo que algún día ellos tendrían que comparecer ante él.
Hechos 2:33-36. Pedro lo dijo a los judíos el día de Pentecostés. Pedro quería probarles que Jesús es el Cristo, y que las profecías se refieren a él.
Romanos 8:34. Pablo lo dijo a todos nosotros. Pablo quería consolarnos con la seguridad que Jesús está al lado del Padre para defendernos y librarnos de condenación.
Colosenses 3:1-2. Pablo lo dijo a todos nosotros. Pablo quería animarnos a vivir para Cristo, no para las cosas de este mundo.

5. Los ángeles fueron creados para servir. Hebreos 1:14.
¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?

¡Ningún ángel puede igualar a nuestro hermoso Dios y Salvador Jesucristo! El es el Creador, es eterno y nunca cambiará. Está sentado a la diestra del majestuoso trono de Dios Padre. Ha vencido el mundo, el pecado, la muerte, y Satanás. Algún día todos sus enemigos serán completamente subyugados. Es el omnipotente Dios digno de todo honor y gloria.
Los ángeles son hermosos y poderosos. Sirven a Dios y sirven a los que son de Dios. Sin embargo, no alcanzan ni la más mínima parte de la eterna gloria y poder del infinito Hijo de Dios.

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